Las cometas y las alas rara vez mueren en el agua. Mucho más a menudo las remata lo que ocurre entre sesiones: el sol, la sal, la arena y una funda húmeda. Estos son los hábitos que llevan diez minutos y le dan varias temporadas más a tu material.
Después de la sesión: sol, arena y flameo
No dejes una cometa inflada tirada en la playa durante horas. Los rayos UV envejecen la tela, y una vela que flamea al viento se desgasta más rápido que volando. Al salir del agua, desínflala — o al menos llévala a la sombra y sujétala con arena. Sacude la arena antes de plegar: atrapada en los pliegues, actúa como una lija. Enjuaga la barra con agua dulce, sobre todo el mecanismo de suelta: la sal y la arena ahí dentro son lo peor que le puede pasar a tu sistema de seguridad.
Secado
La regla principal: guardar solo en seco. El agua dulce y la lluvia no son un problema si la cometa se seca después. El problema es una cometa mojada que pasó una semana en la funda: aparece moho, olor, y el tinte de los paneles oscuros puede pasar a los claros. Si tuviste que recogerla mojada, despliégala en casa y termina de secarla a la sombra, en un sitio ventilado. Ni sobre un radiador ni al sol directo.
Cómo plegar
Desinfla todo por completo, enrolla la cometa desde las puntas hacia el centro sacando el aire y dóblala en dos o tres partes sin forzar. No la metas a presión en la funda: un pliegue apretado siempre en el mismo sitio acaba rompiendo la tela y la cámara. Cierra las válvulas para que no entre arena. Con el ala es lo mismo, y además: no dobles las ventanas transparentes, si las tiene — ahí el pliegue se queda para siempre. En cometas sin cámaras como la UFO V3, el borde de ataque es la única parte rígida, así que es todavía más importante no doblarlo bruscamente.
Almacenaje en invierno
Antes del invierno, enjuaga la cometa con agua dulce, sécala por completo y revísala. Guárdala en un lugar seco y fresco, sin sol ni cambios de temperatura — un armario en casa es mejor que un garaje húmedo o un balcón. No pongas nada pesado encima ni aprietes las correas de la funda. Si la guardas en un garaje o un trastero, piensa en los ratones: roen la tela y las fundas con gusto. Guarda la barra al lado, con las líneas bien enrolladas y sin nudos.
Pequeñas reparaciones que puedes hacer tú
Un corte o pinchazo pequeño en la tela se cierra con cinta de reparación autoadhesiva. La superficie tiene que estar limpia y seca, y el parche debe sobresalir un par de centímetros del borde del daño, con las esquinas redondeadas para que no se despegue. Lo mejor es pegar por las dos caras. Un pinchazo en la cámara se localiza por las burbujas bajo el agua y se cierra con un parche para cámaras.
En cambio, los desgarros cerca de las costuras, los daños en el borde de ataque, las costuras abiertas y todo lo que mida más de unos centímetros es mejor dejarlo a un taller: bajo carga, la cometa seguirá rompiéndose justo por ese punto. Después de cualquier reparación, infla la cometa y déjala toda la noche — por la mañana debe estar igual de dura.
Revisión de líneas y barra
Una vez por temporada — y siempre antes de la primera salida — desenrolla las líneas por completo. Fija los cuatro extremos en un mismo punto y tensa la barra: las líneas deben medir lo mismo. Con el tiempo se estiran de forma desigual y la cometa empieza a volar torcida. Revisa cada línea en toda su longitud: rozaduras, tramos deshilachados y nudos son motivo de cambio. Un nudo accidental debilita la línea de forma notable, así que deshazlos enseguida.
Después, la barra: la línea de depower en la zona donde pasa por la barra, el chicken loop, el leash y la propia suelta. Debe dispararse con facilidad y volver a montarse igual de fácil. Si el desgaste ya es serio, no ahorres en seguridad — échale un vistazo a una Sentry V3 Bar nueva. En el ala, revisa el leash, las empuñaduras y las válvulas.
¿No sabes si se puede navegar con eso?
Envíanos una foto del daño o llámanos — te diremos si basta con un parche o si toca llevarla a reparar.
